
Que pasan los días y te echo de menos. Más incluso que hace veintisiete noches.
Que no es posible que esa mirada me persiga incluso despierta.
Que tus manos me sigan acariciando aunque hace ya días que
no recorren mi cuerpo. Que tu voz se me ha quedado grabada
entre jadeos.Ya no puedo dormir sin soñarte, que te has
convertido en rutina de mis días. Eres quien entra en mis
pensamientos sin avisar, irrumpiendo mi manera de pensar.
Olvídame te quisiera decir pero me doy cuenta que la que no
te olvida soy yo. Y me río amargamente mientras tu voz
resuena una y otra vez en mi cabeza. Que solo soy un eslabón
perdido que busca la perdición. Busco una mano que me
quiera recorrer. Recórreme los miedos y corrámonos de placer.
De esa maratón que sabemos jugar tan bien. Déjame recordar
todos los lunares que encontré. Solo bésame.
2 comentarios:
Carolina, es precioso!
Echaba de menos leer textos como el tuyo.
Di que si, que venga, que recoja la esperanza que perdimos y la devuelva al sitio de donde nunca se debió ir. Que recoja los besos que no llegaron a darse y los deposite todos en sus lugares correspondientes, los arañazos en la espalda, y los suspiros en la nuca mientras te abraza por la espalda un amor que no es tal vez muy puro, pero tampoco tan malo como todos, muchas veces, llegamos a pensar.
Un abrazo muy grande Carolina, espero que te pases a dejarme un saludito :)
Me encanta! :)
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