
Tan solo es cuestión de aceptar las cosas. Cosas tan obvias e insignificantes las pasabas por alto por el mero hecho de no creerte la verdad. Porque la verdad se encontraba ahí y todo el mundo la veía, salvo tú. Ahora que ya lo sabes, ahora que ya está claro, ahora que ya no tienes esa venda en los ojos.... Dime, ¿tan difícil era verlo?
2 comentarios:
que razón con esta entrada, más de una vez la he vivido. Muchos besos desde
http://somethingstriggeredmma.blogspot.com/ :)
pues si, cuetsa mucho aceptar las cosas que no quieres creer...
Mil besos(L)
Publicar un comentario